Equipo fotográfico

El equipo ideal para un reportero

Durante la primera parte de mi etapa como fotógrafo usé cámaras digitales de Nikon. Tuve cámaras grandes, robustas y pesadas. También usé lentes zoom de máxima apertura que pese a ser tremendamente versátiles, son pesados y voluminosos. Cada vez que salía a realizar un encargo cargaba una media de 13 kilos en mi espalda. Algo así le rompe la espalda a cualquier persona.
A finales de 2016 rompí mis dos cámaras, fue entonces cuando me tomé el tiempo suficiente para analizar mi situación y decidir si debía seguir con ese formato o por el contrario ser algo más innovador y apostar por algo diferente. Me llevó tiempo decidir cambiar a Fujifilm, al fin y al cabo tenía muchísimo equipo de Nikon y la inversión más sencilla era volver a comprar dos cámaras y aprovechar todas las lentes y flashes que ya usaba. Pero a veces lo sencillo no es lo que debes hacer y me lancé a la aventura de vender poco a poco todo lo que tenía y comprar un equipo completamente nuevo.

Cambio radical

Ahora en mi maleta llevo seis lentes, dos cuerpos, baterías tarjetas de memoria y mucho más sin sufrir una hernia discal. El equipo es tan pequeño y ligero que puedo permitirme el lujo de cargar con todas las lentes, lo que me da la posibilidad de crear reportajes más completos. La forma de trabajar es muy similar pero con una cámara mirrorless veo la profundidad de campo, el balance de blanco y la exposición antes de realizar la toma por lo que he mejorado mi ratio de fotografías buenas sobre descartadas. Además el lenguaje corporal de la persona que está siendo retratada es más relajado ya que el tamaño de la cámara intimida menos y finalmente disfruto mucho de poder disponer de lentes de tantísima calidad y modos de colores fantásticos.
Es cierto que ahora las baterías duran menos que las de otras cámaras pero ese problema tiene fácil solución.